30 abril 2009

Entre paredes e historia


Grises los muros que esconden los barrios,
Solo grandes murallas de sueños quedados.
Quedados perdidos, o tan solo olvidados…
Se pintan de sangre y se limpian de barro
liberan al encierro y dan vida a la muerte.
Son sólo paredes,
paredes temblando al verte temblar,
rellenas de manos cargadas de magia,
murales que marcan cual es el camino,
que brindan colores al gris otoñal.
Paredes que cuentan historias perdidas
de barrios perdidos,
de hombres perdidos,
gente llevando su dolor a tus fondos,
su ilusión en pintadas,
su utopía en consignas…
JUAN MANUEL PETITTO TÉVEZ

La imagen de hoy...





La imagen de hoy: La estación Puán ya está abierta a los vecinos usuarios del subte “A”, luego de una demora considerable… (Foto: Pedro P. Torres -24 de febrero de 2009- ).

29 abril 2009

Ascendiendo al Machu Pichu

¿Dónde está el hombre?
Te alejas del ruido de los motores y de las máquinas,
atraviesas ríos y valles,
te acercas a las nubes y admiras el vuelo elegante,
amenazante del cóndor.
Lejos están las ciudades, los edificios construidos
por el hombre para protegerse.
¿Cómo expresión solidaria?
¿Por temor a otro hombre capaz de dar el zarpazo?
Asciendes. Cada vez te acercas más al cielo,
sin ninguna posibilidad de alcanzarlo.
¿Existe el cielo?
¿Es tu imaginación?
¿Es una meta permanente?
Pero asciendes. Tu incesante búsqueda te conduce
hacia la ciudad muerta.
¿Hacia la ciudad muerta?
¿Quiénes murieron allá?
¿Quiénes la construyeron?
¿Hacia dónde fueron?
¿Se fueron?
Una ciudad muerta llena de interrogantes.
¿Piedras que encierran un mensaje?
Construcciones casi inaccesibles, misteriosas,
esperan que alguien, vos, sepa leer, escuchar, ver, sentir,
descifrar el mensaje.
Subes lentamente hacia las nubes. Te alejas del ruido,
la histeria, el caos…
Lejos del hombre, cada vez más cerca del cielo,
sin alcanzarlo.
¿Nunca?
¿Buscas al hombre?
¿Entre las piedras muertas?
¿Extrañamente amontonadas, sin saber su sentido o sin sentido?
¿Está el hombre ahí?
¿Dónde?
¿Te espera o se ha ido para siempre?
El cóndor planea sobre la cordillera, altivo, poderoso.
Desde las alturas cae en picada
sobre su presa, indefensa
ante el sorpresivo ataque.
¿Y el hombre?
¿Construyó en las alturas como demostración
de su incesante ascenso,
o para estar encima, dominando,
y caer sobre sus víctimas
sorprendidas?
ALEX SZARAZGAT
Del libro “¿Quizás mañana?”. Nuestra América, Buenos Aires, 2007

28 abril 2009

Recuerdos de un tanguero

- Cuéntenos Antonio Mazzei, como tanguero y vecino del barrio, a qué personas recuerda con afecto que reúnan sus características…
- De los tangueros del barrio mis mejores recuerdos son para Argentino Ledesma, un gran tipo… Vivió en Repetto 40, y después se mudó a Rivadavia casi Centenera. También vive por acá, en Cachimayo y Juan Bautista Alberdi, Ubaldo Aquiles de Lío, quien acompañara magistralmente en guitarra a Horacio Salgán… Otra personalidad del tango que vivió por acá es Susana Rinaldi…
- ¿Qué opinás de la polémica entre los “puristas” y los “modernos” en el tango?
- Creo que no hay que dividir, y que en la familia del tango hay lugar para todos. Para ponerte un ejemplo, porque no soy músico no dejo de reconocer que Piazzolla es un excelente músico. Y pese que fue el día y la noche con respecto a Aníbal Troilo, uno de mis favoritos. Pero Piazzolla triunfó por todo el mundo y no corresponde discutirlo…
- ¿Qué imágenes atesora del Caballito de su niñez?
- Recuerdo que a unos 40 metros del local de mi padrino sobre la calle Rojas estaba la chimenea de Morixe, justo donde ahora está la plazoleta Crisólogo Larralde. También me acuerdo del negocio de enfrente de lo de mi padrino, atendido por un viejito griego que, cuando iba a comprarle chicles y caramelos, siempre te daba una yapa. Ahora ahí hay negocios de venta de ropa… Antes de ir a la escuela mi vieja me planchaba el guardapolvo con almidón Colman, y de entrada nomás era el que decía los versitos para las fiestas… Era una linda época, en la que nosotros creíamos en los mayores y ellos nos enseñaban muchas cosas (y esto lo digo sin criticar a nadie).
- ¿Y de sus años mozos qué cuenta?
- Recuerdo una anécdota con precisión, de fines de los ´40. Yo estaba bailando con una mina muy bonita, aunque mayor que yo. Tenía 18 años, y cuando bailé dos piezas seguidas con esta mujer apareció un tipo grandote de atrás que me golpeó el hombro y me dijo “Pibe, ¿y nosotros qué somos, del Asilo? ¡Rajá! Ahora yo bailo con ella” (risas).

27 abril 2009

La Imagen del Ayer



La imagen del ayer: Vista aérea de los trabajos de extensión de la línea A de subtes, donde hoy se erige la salida de la estación Púan. (Foto: Marco Scolnik -sept.2004-).

26 abril 2009

50 años de "Tire Dié"


Fernando Birri y la Escuela Documental de Santa Fe

El 27 de octubre de 1958, en el paraninfo de la universidad del Litoral se presentó Tire dié, primera encuesta social que se filmara en América Latina. El documental de poco más de 30 minutos inauguraba la producción del Instituto de Cinematografía, que en la historia del cine se conocería como La Escuela Documental de Santa Fe, modelo y guía para tantas otras que comenzarían a diseminarse a lo largo del continente.
El Manifiesto que acompañó la presentación del filme, afirmaba:
“Con esta primera experiencia, se espera [...] utilizar el cine al servicio de la universidad, y la universidad al servicio de la educación popular. En su acepción más urgente esta educación popular va entendida como toma de conciencia cada vez más responsable frente a los grandes temas y problemas nacionales, hoy y aquí (...) Tire dié quiere ayudar a la formación de esa conciencia social por medio de la crítica social latente que en él se ejercita” (*)

Un señor muy viejo con unas alas enormes
Fernando Birri nació en Santa Fe en 1925 y estudió en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma, donde conoció a los padres del neorrealismo italiano. Al regresar a la Argentina, en 1956, funda en su ciudad natal el Instituto de Cinematografía desde donde se realizaron, entre otras, Tire dié (1956-1958) y Los Inundados (1961), un documental y “una película argumental de base documental”, ambas con una fuerte impronta de crítica social. Las dos se reconocen parte del Nuevo Cine Latinoamericano, en el que comenzaban a destacarse directores como los brasileños Glauber Rocha y Nelson Pereira dos Santos, el cubano Tomás Gutiérrez Alea, el chileno Miguel Littin, el español Luis Buñuel o Fernando “Pino” Solanas, entre otros.
Una de las características que definen este nuevo cine latinoamericano es el desconocimiento de los géneros tradicionales, y con esto la imposibilidad de discernir entre documental y ficción. Esas señas se hacen cuerpo en los dos filmes de la Escuela Documental de Santa Fe.
A mediados de la década del 80, junto a Gabriel García Márquez y con el apoyo de Fidel Castro, funda la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio, Cuba, también conocida como Escuela de Tres Mundos, en referencia a América Latina y el Caribe, Asia y África. El concepto era el de una escuela antiescolástica, libertaria, pero que a su vez sirviera para generar artistas, técnicos y pensadores para la industria cinematográfica, en oposición a un cine latinoamericano de tipo industrial dominante por entonces. Sin embargo, el proyecto iba más allá de lo cinematográfico, en tanto era un programa “animado por una concepción en la cual la condición de cineasta aspiraba a ser equiparada con la de un pintor de murales, un albañil o un médico, dentro de una perspectiva humanista”. En realidad, lo que subyace en el proyecto de la Escuela de Tres Mundos es el derecho universal a la imagen, el derecho a satisfacer las necesidades simbólicas por parte del pueblo.

Un documental-escuela
Durante los años 50 el cine todavía era observado como algo ajeno a la vida universitaria. Es así que, cuando Fernando Birri regresa a Santa Fe, debe intermediar a través del Instituto de Sociología de la universidad para conseguir el apoyo institucional con el que comenzarán su trabajo, con total humildad de recursos. Por caso, Tire dié está filmado con una cámara de aficionado y hecha con latas de una película Ferrania que De Sica y Zavattini le regalaran a Birri como obsequio tras su paso por Italia. El hecho de que la película celuloide estuviese vencida, terminará por agregarle dramatismo a la imagen blanco y negro. Por otra parte, el sonido fue grabado con un grabador no profesional, lo que posteriormente dio lugar al oversound que caracteriza al documental y en el que las voces de dos locutores se superponen (no doblan) las indescifrables voces originales.
El tema que se aborda en Tire dié es a simple vista muy sencillo. Se trata de “los pibes que piden monedas sobre el puente ferroviario, como efecto de causas sociales, con el alerta de que, de no eliminar esas causas, nuevos pibes caerán en ese necesidad”.
“Tire dié, don, tire dié”, grita el piberío pidiendo una moneda a quienes viajan a bordo del tren. Son decenas de pibes que suben el terraplén y corren a través del puente, mientras la máquina pasa lenta por sobre los rieles. Son los hijos de los changarines, los pescadores, los desocupados. Es el pobrerío de la ciudad que vive en los ranchos a la vera del río Salado. Son las familias acostumbradas a ir moviendo sus casas con la crecida del agua. Los pasajeros, algunos con una curiosidad zoológica, se asoman por las ventanillas para contemplar la escena; otros tiran restos de comida y de golosinas; por fin, algunos estiran su mano y echan unos centavos para calmar los gritos. La escena es mucho más que una limosna. Hay dos mundos en Tire dié: el de quienes van arriba del tren, y el de quienes están abajo. Esos dos mundos (esos dos universos de clase) sólo parecen tocarse de las manos en un instante fugaz.
Tire dié es un filme-escuela. Está hecho por ciento veinte estudiantes que hacían cine por primera vez con esta película. En realidad, el documental es fruto de un largo trabajo de equipo, en el más literal de los sentidos.
El trabajo estaba orientado por el “método de las aproximaciones sucesivas”. En una primera etapa, los estudiantes-autores realizaron cientos de encuestas en el lugar y tomaron fotografías de los entrevistados, además de registrar los relatos. Por supuesto que este primer acercamiento resultaba a todas vistas hostil para los encuestados, por eso el trabajo de aproximación implicaba un proceso de conocimiento y de generar confianza por parte de los encuestadores. Como la escuela tenía una población de estudiantes muy variada (de hecho, funcionaba de noche de tal forma que pudieran asistir todas las personas que quisieran, no sólo estudiantes de cine) además de universitarios, había amas de casa, albañiles o bomberos. Los mismos estudiantes, explicando francamente lo que se estaba haciendo, fueron ganando la confianza de la gente.
Con el trabajo de las encuestas como base se elaboraron fotodocumentales, es decir fotos con epígrafes alusivos a la imagen. Sobre esta materia prima se definió el tema, y a partir de esta definición se escribió un primer guión, totalmente provisorio, con el cual el equipo de filmación hizo las primeras secuencias.
La primera versión de Tire dié contaba con más de una hora de duración y fue sometida al mismo proceso de encuesta que había servido para aproximarse al tema. La película se proyectó en parroquias, canchas de fútbol, plazas y escuelas del barrio para que la misma gente pudiera decir qué le había gustado y qué no. Con la mirada de estos primeros espectadores, sólo se dejaron aquellos fragmentos sobre los cuales había acuerdo de opiniones, y con los que se volvió a hacer el montaje final.
Bajo el criterio de desconocer los géneros tradicionales, característico del Nuevo Cine Latinoamericano, puede comprenderse de qué manera el trabajo documental llevado adelante durante casi dos años con la “encuesta social” (nótese en esta parte la diferencia con la instrumentalidad del “trabajo de campo”, tan afín a la empresa académica) es la base para filmar Los inundados. Para ser rigurosos, esta última película basada en un cuento de Mateo Booz era la idea original con la que había comenzado el trabajo que luego tomará forma en Tire dié.

La próxima estación
La vida del Instituto de Cinematografía no estuvo ajena a los avatares políticos de su época. La experiencia duró siete años, hasta que el gobierno de José María Guido decidió conveniente dar por finalizado el ensayo. Para entonces, además de los dos filmes mencionados, se habían llegado a concretar otros proyectos como Los cuarenta cuartos, sobre las condiciones habitacionales en un conventillo; Retablillo de Perico, que abordaba el problema de la educación infantil escolar; o Quinto dedo varo, acerca de una operación de pie.
De los 1500 libros que se editaron con el guión de Tire dié, unos 1200 fueron quemados por la última dictadura militar. Los ejemplares que se salvaron fueron enterrados clandestinamente en una quinta, en las afueras de la ciudad.
Una anécdota refleja el nivel de desidia de quienes debieron cuidar ese patrimonio público: hace unos años, tirados en un container aparecieron las latas de Tire dié, como parte de los “trabajos de mantenimiento” de algún edificio con necesidad de hacer espacio entre papeles viejos.
Hoy poco queda de la Escuela Documental de Santa Fe. En los galpones del ex ferrocarril Belgrano, sobre una vieja estación abandonada que dejó el ferrocidio perpetrado en la Argentina, se levantó un Centro Cultural con el nombre de su fundador.
A medio siglo de la aparición de Tire dié, una retrospectiva nos obliga a volver a pensar el compromiso del cine con su contexto de producción. En definitiva, a través de la figura de Fernando Birri (sus ojos enormes, la barba gigante, una sonrisa perpetua) es necesario problematizar el vínculo entre el pueblo y su cultura.

FERNANDO STRATTA (*) “Por un cine nacional, realista y crítico”. Este fragmento y otros datos fueron tomados de: Fernando Birri, Soñar con los ojos abiertos, Aguilar, Buenos Aires, 2007.

25 abril 2009

Un pasajero de nuestro barrio dice...

Estimados Caballito Regalado:

Les escribo para hacerles llegar mis felicitaciones por el excelente trabajo que realizan. Es un placer encontrar en cada aparición de la revista información sobre cuestiones referentes al barrio en el que vivo desde hace 30 años. Conocer por ustedes lo que pasa en los rincones de un Caballito en constante andar me hace renovar mi elección por el barrio. Son un ejemplo de lucha e información independiente.
Brindo por muchas ediciones más.

MARÍA EVA ACOSTA

24 abril 2009

Reite de Janeiro



23 abril 2009

Los últimos conversos



Cristo camina por Monte Calvario, Simon de Cirene lo ayuda. Simon le dice al oído: “Te acompaño no por miedo a los Romanos, sino para que mueras rápido. Entiende que no creo en tu Dios, solo creo en mi”. Jesús lo mira y lejos de despreciarlo le informa: “Yo también creo en vos, por eso muero, soy la ofrenda de tu libertad. Muy pronto dejarás de llevar esta cruz, del mismo modo que el pueblo el peso de Dios. Con mi muerte, termina la saga de un Dios castigador. Sucederá de las ausencias un Dios que perdone hasta la peor de las criminalidades”. Simon intuye que el pueblo necesita imágenes, y aunque el acto magnánimo le quite a Dios su dedo inquisidor pondrá en Jesús la pasión relevada. Pero Jesús sucio y cansado no es ejemplo de lo advenedizo sino de lo humano. Jesús calla, Simon sostiene la cruz con fuerza. “Eres solo un hombre y quiero ayudarte porque eres mi igual”. Jesús sonríe, una mujer le ofrece agua, toma un trago como puede. “Eres solo un hombre y quiero ayudarte”, le grita Simon. Jesús asienta con la cabeza. Ya en la cruz, un ladrón confiesa que ha pecado. Jesús guarda fuerzas para convertirlo. Por último, pide perdón para aquellos que no saben qué es lo que hacen. Algunos hombres, dicen ser la humanidad, desean colgarlo. Realizan el acto porque los mueve el poder. Jesús está orando, esta dictándole al cielo las últimas nubes: “Es mi amor con ustedes, son libres hasta de matarme, porque quieren estar solos ante Dios. Yo no condeno tal acto, al contrario dejo que me maten. Después de mi tendrán la libertad por delante. La libertad es algo formidable si aprenden a usarla. Permite volver a sentir el mundo, y cuando el mundo habla, los pájaros callan. Mi muerte, ese es mi mayor gesto de amor. Porque mi amor no desconoce la libertad como el fuego a la llama. Soy Jesús, y no los obligo a seguirme, de hecho tampoco crean que los condeno si no lo hacen. Sé que hay placeres diseminados por el mundo. Sé que hay muchas alegrías, mucho poder, grandes fortunas. Incluso, sin mi, pueden vivir una vida sin tormentos. No es necesario tenerme de referente. Yo solo fui enviado para demostrar justamente eso, yo soy nadie. Pero ahora bien, mi amor existe por sobre todas sus elecciones y sin embargo no intercederá en ninguna de las que tomen. Porque mi amor tiene menos de prójimos que de libertades. Es una gota de océano dentro de un vaso de leche.

DIEGO M. VARTABEDIAN
http://monosypalomas.wordpress.com/

22 abril 2009

El refugio de los sueños lúcidos



“Cuando desperté de la anestesia, apenas sospechaba que los quince años siguientes serían sólo un agregado estéril, un apéndice desgraciadamente largo y extraordinariamente bobo. Aquel pacto de mentiras y trasplantes fue hecho a las apuradas y sin ningún sentido. Y eso se paga. Sólo me queda el refugio de los sueños lúcidos. Poco a poco se aprende a dominar el sueño. La mayoría persigue el vuelo, o la iluminación. A mí sencillamente me significaría mucho poder demostrar algo más elemental: que mi madre es una forma y que yo soy otra”.
“Lucido” es una obra que desarrolla una idea de lo absurdo que tiene que ver con la imagen que el ser humano tiene de su propia poquedad, una imagen más grotesca que trágica. En ella nos encontramos con un humor ácido, inteligente, que cambia la mirada en forma permanente. Un sueño, una locura, el interior de una madre con un dolor profundo, una pesadilla. Los secretos de familia, la manipulación, la angustia, los temores. Una narración que despierta risas y emociona.
Ficha técnica:
“Lúcido”, de Rafael Spregelburd.
Con: Eugenia Alonso, Javier Drolas, Hernán Lara y María Inés Sancerni.
Música: Federico Zypce.
Vestuario y ambientación: Mónica Raiola.
Luces: Matías Sendón.
Fotografía: Patricia Di Pietro.
Asistente: Ariadna Quaini Perakes.
Prensa: Claudia Mac Auliffe.
Dirección: Rafael Spregelburd.
Funciones: Teatro Andamio 90 (Paraná 660) los viernes a las 22:15.

21 abril 2009

¿Sabías que...?

Manuel Méndez de Andes (1846- 1897): filántropo e industrial del tabaco de origen español. Fue miembro del Concejo Deliberante de Buenos Aires por la parroquia de San José de Flores. Contribuyó con importantes donaciones luego de los terremotos que azotaron a San Juan y La Rioja en 1894.
(En Piñeiro, Alberto Gabriel: “Barrios, Calles y Plazas de la Ciudad de Buenos Aires: Orígen y razón de sus nombres”. Buenos Aires, Instituto Histórico de la ciudad de Buenos Aires, 1997).


Contradicción*

La contradicción de haber nacido
sin haber manifestado previamente
ninguna vocación especial para la vida,
es que se sigue viviendo por inercia.
Y como no se tiene el privilegio
de nacer todos los días,
hay que aceptar los hechos consumados
adaptarse a los imperativos del programa.
Entregar primero la infancia,
luego los atributos de una madurez
duramente conquistada
para, finalmente, cuando uno
ya se había acostumbrado
a una vejez tranquila
tener que morirse obligatoriamente
sin haber manifestado con anterioridad
ninguna vocación especial
para la muerte.

ALBERTO HUGO HEDMAN
*En revista “Superficie” Nº 3
(Foto: Pedro P. Torres)

20 abril 2009

“La historia les da siempre la razón a los hombres imaginativos”




JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI
José Carlos Mariátegui (1894- 1930) es uno de los pensadores más destacados de América Latina. Oriundo de Moquegua, Perú, supo trabajar como redactor de periódicos como “La Prensa” o “La Razón”, desde donde apoyó la Reforma Universitaria y diversas luchas obreras. Fundó la revista “Amauta”, el Partido Socialista y la Confederación de Trabajadores de Perú. Su obra fundamental es “Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana”



(Fuente: www.patriagrande.net).

Editorial

El mundo en crisis entrega imágenes surrealistas hasta al observador menos avezado. Hechos insólitos que se suceden y que indican que no estamos ante otra crisis económica de las que conocemos de sobra. Sino que en todo esto se juega el futuro de la especie humana y del planeta que habita. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO en su sigla en inglés), ya hay en el mundo mil millones de hambrientos, una tendencia creciente que se agudizó con la carestía de alimentos y el alza de los combustibles fósiles. Asimismo, el reciente fenómeno de compra de tierras en el llamado Tercer Mundo, por parte de gobiernos extranjeros y multinacionales, no parece contrarrestar la situación descripta. Un caso testigo es el de Madagascar, una isla de África donde el ingreso per cápita anual alcanza apenas a 320 dólares, que negoció con la empresa surcoreana de logística Daewoo el arriendo de más de la mitad de su tierra cultivable por 99 años. El acuerdo redundará en un reservorio alimenticio y energético para el pequeño país asiático, cuyo ingreso anual ronda los 20 mil dólares por persona. Si bien Corea del Sur está adelantado (en Argentina, sin ir más lejos, ya tienen 21 mil hectáreas compradas para ganadería), su caso ilustra un fenómeno mucho más vasto y preocupante que involucra a países como China, Arabia Saudita y Japón, además de diversos fondos de inversión transnacionales. Para Jacques Diouf, director general de la FAO, algunas operaciones pueden ser consideradas neocoloniales. En el mismo sentido Hong Jong-wan, ejecutivo de Daewoo, admitió: “Queremos plantar granos allí para garantizar nuestra seguridad alimenticia. El alimento puede ser un arma en este mundo”. La utilización intensiva de agroquímicos y el cultivo para producir agrocombustibles agravan aún más la situación de saqueo y hambre a la cual son sometidos los países pobres. De nosotros depende que no se cumpla la famosa profecía aborigen que reza: “Cuando muera el ultimo árbol, cuando el ultimo río sea envenenado y el último pez pescado, nos daremos cuenta de que no se puede comer dinero”.
http://www.gastronomiaycia.com/
http://www.rebelion.org/
argentina.indymedia.org
http://www.fao.org/