16 octubre 2017

LA IMAGEN DE HOY

La Escuela primaria "Joaquín V. González" brinda cursos especiales de computación, contabilidad, corte y confección, inglés, tejido y folklore, de 19:00 a 21:00 (Foto: María del Pilar Loffredo, 31 de agosto de 2017).

LA IMAGEN DEL AYER

La escuela Nº 14 D. E. 8 "Joaquín V. González", ubicada en Pedro Goyena 984, fue inaugurada el 2 de abril de 1928. Para los vecinos actuales son una rareza los dos puentes giratorios de hierro, seguramente para ser utilizados los días de lluvia por los peatones (Foto: www.trapalanda.bn.gov.ar, circa 1928).

08 octubre 2017

CABALLITO NO OLVIDA

Matías Ayastuy colocó la baldosa que recuerda a sus padres desaparecidos en 1977 en Caballito.
El pasado 7 de octubre a las 15:00 comenzó el acto previo a la colocación de la Baldosa por la Memoria en homenaje a Marta Elsa Bugnone y Jorge Ayastuy. El sitio elegido fue la acera de la casa ubicada en Martín de Gainza 958, ya que fue allí donde los secuestraron las fuerzas represivas del estado el 6 de diciembre de 1977.
Entre los presentes se encontraban militantes populares, vecinos del barrio, y familiares de las víctimas, incluído Matías Ayastuy, hijo de ambos, que afortunadamente sobrevivió a aquel operativo que le quitó a sus padres.
Quienes tomaron la palabra evocaron a los ausentes y reivindicaron su lucha por cambiar la sociedad. Pero también hubo lugar para la emoción cuando afloraron las muestras de cariño de familiares y vecinos de la pareja, incluidos los que actualmente ocupan el inmueble, que generosamente lo pusieron a disposición del normal desarrollo del acto. 
La actividad fue organizada por el Colectivo "Caballito por la Memoria", el cual realizó una evocación similar el 9 de septiembre pasado en Riglos 744. Pero también contó con el apoyo del partido Nuevo Encuentro y la Subcomisión de Derechos Humanos del Club Ferrocarril Oeste.

03 octubre 2017

LA HOSQUEDAD DE BUENOS AIRES*


Florida y Bartolomé Mitre en 1936 (Foto: Horacio Coppola)

No hay duda de que en este nuestro Buenos Aires rascacielesco y luminoso, nada, absolutamente nada ni nadie puede pasar desapercibido. ¿Hemos, acaso, de considerar como virtud ese afán de ver y notar más de lo que se debiera, más, muchísimo más de lo que permiten la corrección y el buen gusto? Nosotros, los que vivimos en Buenos Aires, y nos sentimos, empero, siempre extraños, siempre vigilados y en discordancia con los demás, tenemos el derecho de hablar hoy, como porteños, francamente, de esa torpeza rayana en lo ofensivo, que hiere, lastima y resta cordialidad a nuestra gran ciudad que se precia de ser hospitalaria, y no suele serlo tanto como se dice…
Es una manía muy desagradable y muy porteña, esa que consiste en censurar tácita y abiertamente, en observar agudamente con el espíritu siempre dispuesto a la crítica mordaz, despectiva, hiriente.
En la calle, en el teatro, en la confitería, en el cinematógrafo, doquier y por dondequiera, hemos de sentirnos observados por multitud de pares de ojos escrutadores, plenos de censura muda, de reproche inconciente, de ofensa silenciosa y gratuita, que cohíbe y mata la espontaneidad del gesto y la actitud. Esa es una de las causas que han hecho de Buenos Aires una ciudad fría, triste, huraña. Ese es uno de los motivos por los que, a pesar de sus progresos de todo orden, Buenos Aires no logra reunir la atracción y el encanto de las ciudades europeas y de América del Norte. La libertad de circular libremente, de presentarse como se guste o como se pueda en lugares de diversión o sitios públicos de reunión, no existe en nuestra capital, y ello ha traído como consecuencia el retraimiento lógico que supone el tener que desempeñarse siempre con timidez, con afectación, con el temor constante de quedar en ridículo. Debemos ser, perennemente, para no desentonar, no ya nosotros mismos, sino el personaje ficticio, afectado, irreal, creado por la moda, por el hábito, por lo que “se usa”.
La opinión ajena es la que dirige y determina los actos de la gran mayoría, y el terror al odioso y tiránico “qué dirán”, coarta cualquier iniciativa franca, natural, espontánea. Buenos Aires podrá ser bella, grandiosa, importante, pero no ha sabido crear ese ambiente expansivo, cálido, cordial, que encanta, atrae y retiene.
No se goza aquí de la facultad de accionar, de vestir, de manifestarse de acuerdo a las preferencias, antojos y gustos personales. Se depende del molde común, de la forma exterior impuesta, inalterable, infringible.
Cuesta decirlo, y duele comprobarlo: no somos sencillos, afables, llanos. Somos los eternos “poseurs” intolerantes e intolerables, que crean ese ambiente de estiramiento falto de indulgencia, del que trata uno de evadirse en cuanto asoma la posibilidad de hacerlo. (…)
Es ridículo llegar a la conclusión de que en una ciudad que se jacta de ser civilizada, deba primar la absurda preocupación del vestir y la figura externa, en toda y en cualquier ocasión. (…)
Buenos Aires es una ciudad hosca y glacial, turbulenta y sombría, porque nadie tiene el derecho de reírse, entusiasmarse o conmoverse, si no es de acuerdo a las reglas establecidas de un convencionalismo equis.
Desgraciadamente, esa severidad y esa falta de tolerancia que rigen para las cosas intrascendentes, inofensivas, simples y sin ninguna importancia, se muestran ausentes cuando se trata de cuestiones más graves y de mucha mayor repercusión. (…) Pero comprendamos, tratemos de comprender, cuánto daño nos hace nuestra desconcertante altanería, nuestro desagradable y antipático hábito de sentirnos y mostrarnos siempre en pose. ¡Seamos naturales alguna vez! Seamos llanos, sencillos, asequibles, indulgentes… Desechemos el gesto árido, la mirada lacerante, la sonrisa que lastima… Seamos cordiales, comprensivos, acogedores… Tendremos entonces el inmenso, incalculable placer de saber que somos agradables para los demás, y la dulce satisfacción de no sentirnos tan solos, tan aislados en nuestra coraza de hosquedad.
JULIETA D. ZAMORA
Publicado originalmente en la revista Claridad Nº 338, agosto de 1939

26 septiembre 2017

LA HUELGA DE LAS ESCOBAS DE 1907* (Parte II)



La huelga visivilizó la falta de vivienda en la ciudad (Foto: www.po.org.ar).

Tras muchos años de serios problemas los inquilinos, en agosto de 1907, comenzaron la huelga en el Conventillo “Los Cuatro Diques” ubicado en la calle Ituzaingó 279 de la Capital Federal, con el apoyo de la F.O.R.A. (anarquista) que se tradujo en no pagar los alquileres hasta que los mismos no fueran rebajados en un 30 %, conseguir mejoras sanitarias, eliminar los tres meses de depósito y que los propietarios no tomaran represalias con los participantes del movimiento. La huelga se extendió rápidamente y sorprendió a los propietarios y al gobierno. En pocos días se plegaron a la medida quinientas casas de inquilinato de la Capital, y a fines de septiembre de 1907 llegaron a unos dos mil conventillos. Durante el apogeo de la huelga se habían sumado Avellaneda, Lomas de Zamora, Rosario, Bahía Blanca, Mar del Plata, La Plata, Mendoza y Córdoba. Miles de inquilinos habían entrelazado sus rabias en el patio común del inquilinato, desobedeciendo las leyes que rigen el destino de los hombres (engendrando una ruidosa fraternidad) hecha de gozosa indiferencia ante el infortunio. (...)
Ausentes los hombres durante el día, mujeres y chicos se encargaron de asumir la defensa de sus alojamientos, enfrentando a caseros, policía y autoridades judiciales cuando llegaban las órdenes de desalojo. “En el conventillo de la calle Chile 864 ... un oficial de justicia... se vio obligado a retirarse... a causa de que las mujeres, armadas de escoba, palos y otros objetos lo amenazaron” (La Prensa, 1/10/1907). (...)
En el conventillo llamado de las “14 Provincias”, que albergaba más de doscientas familias, la policía con órdenes directas de su jefe Ramón Falcón ordenó a sus efectivos el desalojo... La policía abrió fuego asesinado a Miguel Pepe, un niño de diecisiete años. La huelga se intensificó y la Ley de Residencia de 1902 permitió que muchos militantes fuesen deportados. (...) Pese a la represión, los inquilinos obtuvieron algunas de sus demandas.

ALBERTO MORLACHETTI
*Extracto de un texto publicado originalmente en el Suplemento especial Nº 4 de la agencia de noticias Pelota de Trapo (feb.- marzo de 2006)

20 septiembre 2017

POR MÁS Y MEJOR DEMOCRACIA



Nos preocupa que en nuestro país se produzca una vez más una desaparición forzada de persona. Resulta grave también que todos los elementos probatorios apunten a Gendarmería, que como todas las fuerzas del Estado deben estar al servicio de los ciudadanos.
Hoy el pedido urgente es la aparición con vida de Santiago Maldonado. Queremos saber qué le pasó a partir del pasado 1 de agosto, quienes se lo llevaron y qué hicieron con él.
Pero aquí queremos hacer un humilde llamado a quienes lean estas líneas. Que reflexionen y piensen en qué país desean vivir, y qué cosas están dispuestos a tolerar que sucedan. Que la tan mentada grieta no nos tape lo importante: en una sociedad sana no tiene que desaparecer gente. Ni por protestar, ni para someterla a trabajo forzado, ni por nada en el mundo. Todos debemos unirnos en ese reclamo básico, ante el gobierno que sea que circunstancialmente maneje los destinos de las fuerzas del Estado. Ese oscuro camino lo anduvimos hace no mucho, y aún nos cuesta cicatrizar aquella herida. No hay desaparecidos de izquierda o derecha, sino un Estado que no resguarda nuestros derechos como corresponde.
Por Mario Bonino, Walter Bulacio, Miguel Bru, Darío Santillán, Maximiliano Kosteki, Luciano Arruga, Julio López, Marcela Chocobar, Santiago Maldonado, y tantos otros desaparecidos y muertos desde 1983 con la connivencia estatal. Por más y mejor democracia.

19 septiembre 2017

“VEREMOS SI CUMPLEN, O SI SÓLO BUSCAN LEGITIMARSE…”

Foto: www.barricadatv.org



El pasado miércoles 16 de agosto, en tanto miembro de la Coordinadora del Consejo Consultivo de la Comuna 6 y participante de la ONG S.O.S. Caballito, tuve la oportunidad de asistir a un panel con legisladores, funcionarios y otras ONG´s en la Legislatura. Posteriormente nos reunimos con el Subsecretario de Planeamiento, Carlos Colombo, y hablamos de dos temas que están en nuestra agenda: el proyecto del nuevo Código de Planeamiento Urbano y el shopping que IRSA quiere construir en Caballito.
El código pretende proyectar el desarrollo de la ciudad para las próximas décadas. Pero desconoce los artículos 29 y 30 de la Constitución, que te obliga a presentar un Informe de Impacto Ambiental cada vez que llevás a la Legislatura un proyecto que pueda afectar el modo de vivir de la ciudadanía. Colombo nos dijo que hablar de parques es una obsolescencia, pero las principales ciudades europeas poseen diez mts² de espacios verdes, mientras que nosotros tenemos 2,2 mts². Dicen que no hay que hablar de espacios verdes sino de ciudades sustentables. Es tremendo el cinismo con el que te mienten...
Por otro lado, a las Comunas no las invitaron, sino que instalaron un proyecto que se llama BA Elige, que pretende reemplazar a las instituciones previstas por la Constitución para canalizar la participación popular.
Tenemos también el tema del shopping, que es muy delicado. Le dijimos a Colombo que el mix de usos que proponen facilitaría la concreción del proyecto shopping, pero nos dijo que el impacto ambiental que generaría obliga a que lo apruebe antes la Legislatura. Claro que a fin de año tendrían el control de la cámara, y así te quedás desprovisto. De todos modos, los legisladores tienen la chance de no avalar con su voto la trama oscura de las ventas de esas tierras, entre otras tantas irregularidades.
Por lo pronto, es necesario poner gente en la calle para que estos temas tomen estado público. Tenemos la ventaja de todo lo que venimos haciendo en cuanto a la difusión, y contamos con aliados importantes como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA), además del aval de la mayoría de los vecinos. Y ellos lo saben. Porque si vos decís que el principal destinatario de los beneficios es la ciudadanía, y que el proyecto urbano se consensua a nivel vecinal, ¿por qué no les das la potestad al Consejo Consultivo, el órgano institucional de los vecinos, para decidir cómo queremos vivir? Si decís que cumplís con la ley, ¿por qué no descentralizás como ordenan los artículos 127 al 131 de la Constitución? Nos prometieron que doce manzanas pertenecientes a los terrenos ferroviarios serán parquizadas en 2018. Veremos si cumplen, o si sólo buscan legitimarse con este tipo de encuentros.

RODOLFO DIRINGUER

11 septiembre 2017

UNA HISTORIA DE AMOR Y DESEO



“Es viernes. Estos son mis viernes, nuestros viernes. Estamos en la cama desde la mañana y del otro lado de las persianas está bajando el sol. En un rato se va a tener que ir”. Un mensaje en facebook es la antesala a un reencuentro que, a la postre, resultó ser un encuentro que se había postergado por treinta años. Un hombre reaparece para alguien que ya transitó mucha vida. Pero que siente aquel deseo adolescente a flor de piel.
Con el libro “Una vida más verdadera” (editado por Alfaguara), la escritora, traductora y periodista Inés Garland transita por los sentimientos de una mujer casi cincuentona que pugna por llevar una vida más verdadera, y que se debate entre el amor del presente y los destellos de lo perdido. Un dilema que, claro está, la llevará a toparse una y otra vez con callejones sin salidas. Como diría Joaquín Sabina, “no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”.
 “Una vida...” es una breve e intensa novela sobre el amor y el deseo que logra atrapar de inmediato la atención del lector, y posiciona definitivamente a Garland entre una las autoras contemporáneas argentinas más interesantes.