12 diciembre 2017

"NOSOTROS INSISTIMOS CON NUESTRA FUNCIÓN SOCIAL"


Foto: EJT

El presidente del club Oeste Carlos Montero se refirió al pasado y al presente de la institución que comanda, y destacó la necesidad de reivindicar la función social de los clubes de barrio.

Los clubes de barrio siempre fueron lugares donde se alentó el vínculo sano entre las personas. En esos espacios se tejieron miles de parejas y amistades entrañables que perduraron con el tiempo. Algunos de ellos aún reúnen a los vecinos, y los contienen en un contexto donde el individualismo gana terreno. Un caso testigo en el barrio es el del club Oeste (ubicado en José María Moreno 446), el cual conocimos gracias a una charla que tuvimos con su presidente Carlos Montero.
- Contame acerca de los orígenes del club
- Al club lo fundó un grupo de amigos del barrio, en lo que había sido la vivienda de un aviador. Imaginate que esto en 1926 era todo un baldío… Tuvo un momento de mucho esplendor, donde se hacían los bailes de carnaval. El periodista Bernardo Neustadt contaba que de joven venía a bailar acá. Por el lado de J. B. Alberdi se creó lo que fue la Casa del Jazz y la Casa del Tango, donde venía a bailar “Ringo” Bonavena. Yo era muy chiquitito, y vivía a la vuelta del club. ¿Y cuándo fue la primera vez que entré con mis amigos? Cuando ayudamos a embolsar el papel picado en época de carnaval. Porque a los diez que habíamos ayudado nos dejaron como premio entrar en los bailes, aunque sólo uno por noche. De hecho, la mayoría de la gente salía a la calle a ver a quienes sí podía entrar al baile. Era una cosa de locos: todo el barrio venía a ver a los que tenían el privilegio de entrar a bailar. Y lo mismo en el lado de Alberdi, donde había mucha gente que se paraba sobre un boulevard que había antes, a ver entrar a los más conocidos vecinos del barrio.
- ¿De qué época estamos hablando?
- Estamos hablando del ´50. Los clubes de barrio en general crecieron mucho en esa década, no sólo el nuestro. Era un lugar de encuentro habitual de la gente, se iba a pasar la vida cotidiana y social. Después la aparición del juego espantó a los vecinos del barrio. Acá hubo un período de mezcla, en el cual quedaban el patín y el básquet. Hasta que el juego tapó todo. En mi casa no querían que viniera acá porque decían que era mala influencia… Hasta que en la segunda parte de la década de los ´70 la gente se empezó a refugiar en los clubes. No te animabas a ir a ningún lado y esos eran lugares de refugio, como las iglesias. Y en los clubes de barrio empezaron a aparecer los jóvenes… Más tarde arrancamos con algo que después fue un boom: el fútbol infantil. Y si bien esto pasó en casi todos los clubes de barrio, de ahí salieron dos vertientes: los que se han convertido en clubes donde el fútbol cubre casi todo, o los que como nosotros tienen también otras actividades. Porque nosotros alentamos a las distintas variantes de fútbol (competitiva y recreativa) pero además tenemos todas las actividades deportivas y artísticas que se nos ocurran: patín, gimnasia artística, comedia musical, artes marciales, pilates, salsa, feria... Tenemos además el buffet y el patio cervecero, que están abiertos a todos, y permitimos que se desarrollen actividades gratuitamente como las reuniones de la Cofradía del TEG, entre otras.
- ¿Las familias participan en lo organizativo?
- Tienen que participar en todo, porque tenemos la idea de que los padres tienen que organizar las actividades de sus hijos. Los clubes de barrio tienen que generar el espacio para que los padres lo hagan porque no son gimnasios donde vos tirás a tu chico y te vas. El club facilita las instalaciones para hacer actividades como campeonatos de truco, para juntar plata para comprar por ejemplo las remeras. Después hay chicos becados, que nadie sabe que son becados.
-¿Qué otras actividades se desarrollan en el club?
- Nosotros desarrollamos todo lo que nos traen y que tenga que ver con la filosofía del club. Nosotros insistimos con nuestra función social, y esto no es un discurso sino un hecho. La idea es que este sea un lugar para que vengan los vecinos del barrio, y lo logramos. Y a los pibes les creamos un lugar donde aparecen otros valores como la amistad, la lealtad, y el compañerismo. Un montón de cosas que hoy casi no existen…
- ¿El rol social que cumplen clubes como este es reconocido por las autoridades? Lo pienso puntualmente por el tema de los subsidios…
- En principio, nosotros tenemos como criterio no pedir subsidios. Creemos que tienen que ser para los clubes más pobres. Porque en los recorridos que hacemos cuando competimos en fútbol o vóley vemos a los clubes pobres de verdad, en los que si el Estado no ayuda la actividad no se puede hacer... Nuestra realidad en cambio es otra... Además con el tema de los subsidios corrés el riesgo de que te usen políticamente después… Y eso que de Agua nos llegó $ 26.000. De todos modos creemos que el problema de los clubes no se resuelve con subsidios: tenés que ayudarlos con cosas más concretas y permanentes.
- ¿Cómo te caen las grandes cadenas de gimnasios?
- Son un negocio, no compiten con nosotros. La gente se nos acerca por otros motivos. Acá tratamos con personas, y no con clientes. Invitamos a los vecinos a que se acerquen a la secretaría para informarse de nuestras actividades, y que vean en cuál se pueden ubicar. Porque hay para todas las edades y gustos.

05 diciembre 2017

“CABALLITO TIENE UNA EXPERIENCIA DE LUCHA IMPORTANTE”


Foto: EJT

SOS Caballito es una organización vecinal que se moviliza por la defensa de la calidad de vida del barrio desde abril de 2006. Y según nos cuentan Rosa Antonelli y Mario Oybin, este fin de año no se va a relajar en su cometido.
- ¿Qué temas están siguiendo en este momento?  
- Estamos peleando para que se deje de lado el proyecto de construir torres en el predio del ex colegio Santa Rosa, que generaría un colapso en el tránsito y en los servicios públicos. Y proponemos que el edificio sea destinado a escuela pública para paliar el grave déficit de vacantes que tenemos en el distrito. Esa edificación está en Rosario y San Ireneo, y mantiene intacta su capacidad de funcionar como escuela pese a que cerró hace más de diez años.
El barrio de Caballito cuenta con un solo jardín maternal, que está adentro del Hospital Durand y ofrece pocas vacantes. Escuelas infantiles ni una tenemos, que son las que empiezan con jardín maternal y continúan con salas de dos a cinco hasta preescolar. Estamos hablando de escuelas que tengan proyectos educativos que pertenezcan al Ministerio de Educación. Porque otra de las trampas que existen son los llamados centros infantiles, que en realidad son guarderías. Hay un déficit tremendo... ¿Por qué entonces no pensar que el Estado ponga ese edificio a disposición de la demanda local? Por otro lado, sabemos que para la Protección del Área Caballito se destinó la suma de $ 43 millones en 2016, y que quedaron sin ejecutar. Así que bien podrían utilizarse para que rápidamente tengamos una escuela funcionando. El 29 de noviembre vamos a presentar el mapa comunal de las escuelas en el Consejo consultivo. La idea es elevar esto a la Junta comunal para que a su vez llegue a la Legislatura. Allí hay tres proyectos en danza, y ahora queremos que se fundan en uno solo para que tenga más fuerza. (RA)
- El proyecto de esta gente no contempla la educación pública. Hicimos una movida interesante con los legisladores, pero el problema es que ahora se presenta una Legislatura con mayoría del PRO. Yo creo que se presenta una época muy dura para los vecinos que queremos preservar la calidad de vida del barrio. De todos modos, Caballito tiene una experiencia de lucha importante. Habrá que seguir movilizando, y elaborando mecanismos para que la gente participe. Respecto al shopping, también fuimos a hablar con la bancada oficialista, y en principio los radicales no van a acompañar lo del shopping. De todos modos vamos a seguir la pelea y vamos a incorporar a más vecinos… Hoy nadie dice sí al shopping, ni nadie se opone a nuestra propuesta para el ex Santa Rosa. Creamos un espíritu solidario con la defensa de la calidad de vida en el barrio, y tenemos que estar muy orgullosos de eso. (MO)

03 diciembre 2017

EDITORIAL


Foto: www.politikoncomuna6.com.ar

Se nos viene fin de año, y una vieja demanda empresarial se cierne sobre la Legislatura de la Ciudad. Un proyecto presentado en varias ocasiones, y desestimado en otras tantas, que al habilitar normas especiales le permitiría construir un shopping al lado de la cancha de Ferro a la empresa IRSA. Durante años, hemos detallado aquí las diversas irregularidades que se cometieron en torno a esos terrenos. Y difundimos el pedido lógico de los vecinos y sus organizaciones de destinar el sector de la Playa de Cargas a parque público, dada la escasez de espacios verdes por habitante que sufre Caballito. Pero la nueva conformación de la Legislatura no augura buenos pronósticos al respecto. Tampoco para que prospere alguno de los tres proyectos existentes para convertir en escuela pública al ex colegio “Santa Rosa”, que aliviaría a los establecimientos de la zona y revertiría en parte la falta de vacantes, especialmente para el nivel inicial.
No se trata aquí de demandar la construcción de alguna de las escuelas que se habían prometido hacer en campaña, sino de aprovechar una ya existente en favor de los ciudadanos.
Es importante no persistir en el error de entregarle la planificación urbana a los especuladores inmobiliarios. Debemos pensar una ciudad que incluya las necesidades de sus habitantes, que los provea de los servicios básicos y que los contenga en un ambiente sano. No es un pedido descabellado, porque si así lo fuera cabría preguntarse: ¿para qué construimos entonces las ciudades?

26 noviembre 2017

¿A QUÉ VIENE LA OMC A LA ARGENTINA?


Foto: Prensa FPDS- CN

El pasado viernes 24 de noviembre se desarrolló a partir de las 19:30 la charla- debate “¿A qué viene la OMC a la Argentina?” en la Escuela Mariano Acosta (Gral. Urquiza 277), organizada por la Corriente Popular Juana Azurduy y el Frente Popular Darío Santillán- Corriente Nacional. La misma contó con la presencia de la docente e investigadora Alejandra B. Martinetto y el psicoanalista y militante popular Alfredo Grande, quienes analizaron el accionar de la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde la Educación y la Salud.
La OMC se reúne fundamentalmente para imponer la “liberalización” de todo lo importante para los pueblos del mundo. Liberalizar la salud significaría dejarla en manos de los pulpos farmacéuticos y médicos privados, y sólo accesible para quienes puedan pagarla. Es decir que dejaría de ser un derecho humano para pasar a ser un negocio. Por eso el gobierno prepara la Cobertura Universal de Salud (CUS), una cobertura insuficiente para los pobres. Además, la OMC empuja a patentar los medicamentos que multiplicarán aún más su valor gracias a la “mano invisible” del mercado. Por ello Alfredo Grande recordó a Sigmund Freud cuando dijo que “Uno cede en las palabras y termina cediendo en las cosas… Esto quiere decir que tenemos que desenmascarar a las palabras encubridoras: acá libre comercio significa saqueo. Y el comercio exterior es la continuación del genocidio por otros medios: estamos contaminados con el lenguaje del enemigo”.
Respecto a la Educación, Alejandra B. Martinetto advirtió de un cambio de paradigma fundamental: “Se pasó de hablar del derecho a la educación, a hablar de la libertad de enseñanza. Con esto la educación pasa a ser un servicio transable (con impacto negativo también en términos económicos para nuestros países), sujeto a la estandarización y desconectado de una construcción pedagógica propia”. En esa línea, las escuelas y colegios pasarían a competir entre sí a través de herramientas de evaluación (ver por caso el “Operativo Aprender”) que determinarían el financiamiento de acuerdo a los resultados. Además aumentaría el subsidio a escuelas privadas, el ingreso de ONG ́s y empresas para capacitar docentes o diseñar los programas como en la llamada “Escuela del Futuro”.
Claro que también se gesta una resistencia desde abajo, porque organizaciones de los pueblos de todo el mundo vendrán a la Argentina durante la “Semana de acción contra la OMC del 7 al 13 de diciembre” para manifestar su repudio a la reunión de la OMC junto a sus pares locales. Y mientras los ministros de economía y los representantes de los ricos estén allí reunidos, se realizará una “Cumbre de los Pueblos” para debatir cómo lograr una vida digna para todos y todas. Porque pese al panorama sombrío que plantearon, Alfredo Grande y Alejandra B. Martinetto también destacaron la necesidad de no abandonar los cuestionamientos a esta avanzada de los grandes poderes multinacionales.

Fuente: Prensa FPDS- CN