31 diciembre 2015

LA IMPORTANCIA DE LA LENGUA



- Detengámonos para analizar la importancia de la lengua. Tenemos a Fred Harrington, quien estudia la conducta lobuna en la Universidad de Mount Saint Vincent, en Canadá. Este investigador sospecha que el aullido del animal demuestra su configuración mental. Por otro lado, existen estudios de cómo según el tono con que se toque un violín se estarán formando distintas figuras geométricas en la arena. Una tercera coordenada: la antroposofía estudia la importancia de las consonantes y vocales en el mundo espiritual. Sabiendo estas cosas, me pregunto sobre la incidencia de la propia lengua no como herramienta, sino como moduladora de sujetos. Estoy pensando, por ejemplo, si el náhuatl o el arameo dejan de ser meras instancias mediadoras de comunicación para ser partes constructoras de la configuración mental de sus parlantes.
- Sí, es muy factible. Me hiciste recordar que en una ceremonia en medicina hace unos años yo me convierto en una pantera negra. La particularidad de los felinos es que todos los sentidos están juntos, entonces vos ves, escuchás, sentís, olés y degustás al mismo tiempo. Esto responde a la configuración mental que nombrás.
- También habría que agregar la intensidad del sonido, por ejemplo: la importancia del grito.
- Sí, porque es todo un elemento de intercomunicación entre las especies. De hecho, en las pingüineras del sur son los padres los que quedan empollando mientras las madres buscan la comida. Y las madres regresaban pasados los seis meses. (...) Luego, para reconocer cuál era la madre de cada bebé, ellos gritaban y cada grito era reconocido por la pareja del otro pingüino. Ahora bien, vos los escuchás y pareciera que todos gritan igual. Imaginate entonces, si nos pusiéramos en práctica para oír los distintos sonidos de la naturaleza, te daría un mundo multidimensional donde cada uno particularmente hablaría en diferente forma, sonido y tono.
- Según estudios de neurolingüística, el uso de las palabras incide mucho en el humor de las personas...
- En realidad, pasa con cualquier elemento al que vos le pongas un intento de cambio. Esto quiere decir que siempre las cosas son primero energéticas, luego se manifiestan y luego vuelven a energía. Eso sí, hay diferentes procesos, puede ser para una pera tres meses, para un ser humano treinta años.*
                                        DIEGO MARTÍN VARTABEDIAN

*Extracto de la entrevista del autor con Don Jorge, incluida en el libro “Conversaciones con el águila” (pags. 141 y 142).

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